¿Se acabó el papel para firmar el consentimiento informado?

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Todos los sectores han iniciado su proceso de transición digital y el sanitario no iba a ser menos. Todos los aspectos burocráticos y documentales relacionados con la gestión de los pacientes están evolucionando para eliminar el papel de las consultas. Un ejemplo de esta digitalización es el consentimiento informado médico.

Este puede definirse como el acto mediante el cual el paciente autoriza de manera voluntaria al médico para ponerla en práctica. La finalidad de este documento es probar que se ha informado al paciente de forma clara y este lo ha firmado de manera consciente.

USO DE LA FIRMA ELECTRÓNICA EN EL CONSENTIMIENTO INFORMADO

Este documento puede firmarse mediante la firma electrónica y así las clínicas sanitarias pueden beneficiarse de ahorro de costes económicos y de gestión, así como de aumentar la agilidad en el almacenamiento y de la seguridad en caso de repudio.

El concepto de firma electrónica debe entenderse bajo el reglamento eIDAS del Parlamento Europeo, relativo a la identificación electrónica y los servicios de confianza para las transacciones electrónicas en el mercado interior. Esta norma regula y promueve los servicios de terceros de confianza independientes en los procesos de firma electrónica capaces de generar evidencias legales admitidas como prueba en caso de juicio.

El soporte en el que se recoge la firma no es lo importante, sino que se pueda comprobar que el documento no ha sido alterado y asegurar la identidad del firmante. Lo fundamental del consentimiento informado es, entonces, que quede fuera de toda duda que el paciente ha entendido el documento, lo ha firmado y el contenido no ha sufrido alteraciones después de la firma.

Con su uso se puede identificar al autor de la firma en caso de litigio y garantizar la integridad del contenido firmado. Además, al utilizar la firma electrónica avanzada en el sector salud para cumplir con este trámite obligatorio las clínicas evitarán riesgos como:

1. Pérdida o errores en el almacenamiento de consentimientos firmados

2. Riesgos en la preservación de la confidencialidad y protección de datos. El documento firmado no circulará por distintos despachos del centro hasta su archivo final

3. Posibles dificultades técnicas para acceder y verificar la existencia del consentimiento informado antes de aplicar el tratamiento o intervención

4. Retrasos hasta que el consentimiento está firmado, escaneado y almacenado generando costes de gestión

CONCLUSIÓN

Firmar de forma electrónica los consentimientos informados médicos es actualmente una realidad. Además, proporciona una serie de ventajas al sector sanitario como evitar la pérdida del documento, ahorrar costes, aumentar la seguridad, etc. Por ello, desde Unisigner ofrecemos la firma Biométrica avanzada. La firma del documento se hace a través de una tablet diseñada para que se pueda validar que realmente la persona que firmó es quien dice ser asegurando al mismo tiempo la integridad del documento. De esta forma se respeta el reglamento eIDAs y se aporta toda la seguridad posible a médicos y pacientes.

Formas de identificación biométricaFirma electrónica en el sector retail